|
A. PEDROSA / M. DEL VALLE n SEVILLA. Primer intento en firme, al menos sobre el papel, para derivar líneas celulares de embriones humanos en Andalucía. Bernat Soria, director del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), explicó ayer que su grupo de investigación abordará, con la Unidad de Genética Clínica del Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla), dirigida por Guillermo Antiñolo, la derivación de linajes celulares a partir de 18 embriones procedentes de los diagnósticos preimplantatorios que se vienen realizando en este centro asistencial. Este articulo esta copiado desde Granada Hoy. Si no puedes leer el original, pincha en leer más abajo para leer el resto de la copia.
Soria participó junto a la consejera de Salud, María Jesús Montero, en la presentación oficial de José Cibelli, responsable del Laboratorio de Reprogramación Celular de la Universidad Estatal de Michigan (EEUU), como director científico asociado del Banco de Células Madre de Granada y asesor del Programa Andaluz de Terapia Celular y Medicina Regenerativa. El máximo gestor del Cabimer avanzó que el proyecto busca obtener células procedentes de embriones afectados genéticamente por determinadas enfermedades, como la distrofia muscular de Duchenne, la fibrosis quística o la corea de Huntington (patologías objeto del diagnóstico preimplantatorio que se realiza en el hospital sevillano, entre otros). La obtención de células de esos preembriones, su multiplicación controlada y su encauzamiento hacia la diferenciación en determinados subtipos celulares persigue contar con un modelo de tejido vivo humano para estudiar los mecanismos del fallo detectado en el genoma orginario, causante de la enfermedad, y así conocer mejor el proceso patológico e idear hipótesis para prevenirlo o frenarlo. Si estos investigadores del Cabimer y del Virgen del Rocío logran su propósito, Andalucía sería la segunda comunidad autónoma española (después de Valencia) en haber desarrollado líneas celulares con material y recursos técnicos y humanos propios. Antes de que llegue ese momento, este proyecto deberá recibir el visto bueno de la Comisión Autonómica de Ética, autorización previsible dados el perfil de los valedores de la idea, la procedencia de los fondos de financiación y el mismo diseño de la propuesta. Después, ésta deberá ser remitida a la Comisión Nacional de Reproducción Asistida para su autorización final. Dado el momento actual de la política científica española, no parece probable que el proyecto del profesor Soria y del doctor Antiñolo encuentren problemas para llevar la idea del papel a los discos de cultivo de laboratorio. El Programa de Terapia Celular recibió los elogios de su nuevo asesor, José Cibelli, que centrará su colaboración en la revisión y priorización de los proyectos, la creación de un grupo de asesores internacionales del Programa y el fomento de la formación de científicos andaluces en este ámbito. |